villanos y caballeros

8 01 2013

imagenSi el golf es un deporte de caballeros jugado por villanos, y el rugby, por el contrario, es un deporte de villanos jugado por caballeros, yo creo que el fútbol es un deporte de villanos jugado por villanos en el que a veces hay algunos caballeros.
Intuyo que esta frase no le va a hacer gracia a casi ninguno de los que juegan a estos deportes – yo soy de los villanos que juega al golf – pero todo tiene una explicación y, como José Isbert en “Bienvenido mister Marshall”, yo se las voy a dar.
En el golf hay que estar muy atento a cómo se puntúan algunos jugadores porque existe una cierta tendencia a contarse menos golpes de los que se han dado, y ese esa es una conducta villana, En el rugby nunca se discute una decisión arbitral y finalizado el partido, durante el coloquialmente llamado “tercer tiempo”, los jugadores de ambos equipos comparten un rato en torno a unas cervezas a las que invita el equipo local, y ese es un comportamiento caballeroso, y en el fútbol algunos creen que “vale todo”, se intenta engañar al árbitro, se cometen faltas dolosas y cuando termina el encuentro algunos continúan insultando al contrario.
Todo este largo preámbulo me sirve para entrar en materia y afirmar que, como en éste deporte sí hay algunos caballeros, me apetece señalarlos para distinguirlos de quienes no lo son.
Por ejemplo Vicente del Bosque, Tito Vilanova y algunos entrenadores más que no recuerdo, son un ejemplo a imitar. No así el señor Mourinho que, cada día que pasa acredita con más fuerza que ignora lo que es la clase, el respeto a las instituciones deportivas y lo saludable que resulta tener un mínimo sentido autocrítico. Su ausencia en la gala de la FIFA en la que se entregaron los balones de oro a los mejores, fue una muestra más de que es “un mal empleado” de un gran club.
Los jugadores de la selección española son otro ejemplo de bien hacer y saber estar, son unos caballeros, dentro y fuera del campo de juego. Menos mal que algunos salvan a los otros, aunque me malicio que en este deporte hay muchos más de los que, aunque se pongan una pajarita y se vistan de Armani, jamás dejarán de ser lo que son.

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haciendo amigos

1 01 2013

amigo 3Me da la sensación de que este año lo comenzamos bajo la influencia de los agoreros porque no ha habido ni uno solo de los que han hablado de cómo nos va a ir el futuro que haya tenido el detalle de darnos una alegría. El que más y el que menos se ha encargado de decirnos que no saldremos de la crisis, que esto va a seguir siendo complicado y chungo, que continuarán los recortes, y que ellos -los que nos gobiernan o aspiran a hacerlo – no tienen ninguna solución pero sí muchas ganas de seguir decidiendo sobre nuestros impuestos.
Yo que me resisto a creérmelos en casi nada, me niego a darles la razón a priori, porque estoy convencido de que los ciudadanos podemos mejorar nuestra situación sin su ayuda: bastaría con que no nos pongan más dificultades.
El día primero de cada año la gente acostumbra a peoponerse nuevos retos y yo, por no ser menos, he pensado que podría hacer nuevos amigos. Por ejemplo Angela Merkel, a quien casi nadie la quiere, porque es la guardiana del tarro de las esencias de la ortodoxia financiera que nos tiene a todos fastidiados. No me importaría ser su amigo, pero como no hablo alemán no sé si podremos arreglarlo.
Mourinho es otro personaje al que alguna vez he elogiado porque me parecia un buen entrenador de fútbol, hasta que descubrí que su verdadera profesión es la de ser el ombligo del mundo, y que sus dotes para las relaciones humanas las perdió el día que se miró al espejo y creyó ver a un ser inmejorable. Así que no podremos ser amigos porque yo no alcanzo su nivel.
De Javier Bardem nunca he pretendido ser amigo porque me resulta muy coñazo cuando no está en un escenario (debe ser cosa de familia) así que me ahorraré enviarle una carta que a lo mejor ni abre.
Del visionario del Palau no quiero saber nada. Es muy cansino y a ratos insoportablemente coñazo. Tengo muchos amigos y amigas catalanes, así que me basta con ellos.
Conozco a muchos politicos españoles.De algunos de un lado y del otro alguna vez fui amigo, pero en cuanto llegaron al poder supe que se había acabado el tiempo del buen rollo, así que no pretendo recuperar a ninguno de ellos.
Hecho este rápido repaso me desdigo de mi anunciado propósito y seguiré con mis amigos y amigas de siempre, que son los mejores.