las lágrimas de obama

15 12 2012

1355517603_0El Presidente Obama ha llorado al comparecer por televisión para informar sobre la masacre de la guardería de Conneticut en la que han muerto a tiros 18 niños y 9 adultos.
La violencia es los Estados Unidos de América forma parte de su paisaje y de su cultura y por supuesto de su tradición. En el Far West estaba vigente la ley del más fuerte: había matones profesionales, el sheriff debía ser el más rápido sacando el revólver y a veces los linchamientos no estaban del todo mal vistos.
Un país democrático como es el que Preside Obama mantiene en muchos de sus estados la pena de muerte y con más frecuencia de lo que podría considerarse ocasional, la policía muele a palos a un detenido en la calle o le dispara a matar, en vez de a las piernas, si saca de su bolsillo una chocolatina cuando está rodeado.
En el país más poderoso del mundo la gente sabe que la segunda enmienda de su Constitución le garantiza a sus ciudadanos el derecho a portar armas y sus jueces entiende que si uno dispara a otra persona porque sospecha que puede agredirle, está ejerciendo el derecho a la legítima defensa. Según datos recogidos hoy en la prensa las armas de fuego causan más muertes en los Estados Unidos que ninguna de las guerras en las que se ha visto envuelto ese país.
La pregunta que hay que hacerse es ¿de qué se extrañan que de vez en cuando un perturbado provoque una matanza en un colegio o en algún otro sitio en el que existe una aglomeración de personas?
Desde que en 1999 un pistolero acabó con la vida en Columbine de 12 niños y un profesor se ha producido en Estados Unidos 18 tiroteos indiscriminados con consecuencias mortales, cuatro más que en el resto del mundo.
La masacre de hace unas horas en una guardería de Conneticut, no sé si hará reflexionar a las autoridades de aquel gran país sobre la ventaja de ir armados, porque con la misma facilidad que compran las armas los buenos lo hacen los malos. Si un arma de fuego puede tenerla cualquiera que vaya a una tienda y la pague, es que en los Estados Unidos a pesar de su envidiable desarrollo tecnológico, no han progresado mucho, porque siguen como en la época del lejano Oeste.





el sueño americano

6 11 2012

Hoy los ciudadanos de los Estados Unidos eligen al que será su presidente para los próximos cuatro años, y ya sea Obama o Ronmey,saben que trabajará por conseguir que aquel gran Pais siga siendo grande.
En los Estados Unidos de America,la gente sueña y muchos cumplen sus deseos, aunque tengan que pasar decenios para hacerlos realidad. A Martin Luther King no le dejaron vivir lo suficiente para disfrutar su I have a dream, pero un negro como él está en la Casa Blanca y tal vez repita mandato.
Yo me he preguntado muchas veces por qué hay tanta gente en tantos paises que odia a los Estados Unidos, porque entre los anti yankees no conozco a pueblos que sean mejores que los que viven entre los dos océanos. Un pueblo mestizo en el que todos los que quieren hacer algo por él tienen su oportunidad, y aunque persisten grandes injusticias, como también en nuestro pais, hasta el más desgraciado siente el orgullo de ser norteamericano.
Alli la gente no odia a su compatriota por razones ideológicas y todos saben que el gobierno está a su servicio. En los Estados Unidos es impensable que un cargo público mienta a la prensa o al Congreso, y si un Presidente delinque es apartado de su cargo.
Ese pais tan denostado por los guardianes del tarro de las esencias de la progresía que se manifiesta contra él y quema su bandera, defiende y lucha por la libertad, y sus ciudadanos mueren para que en el resto del mundo estemos más seguros.
La vieja Europa está demostrando su senectud y persiste en sus vicios de antaño que la conducen a la lamentable situación de insolidaridad que estamos viviendo. Tenemos más historia, más cultura y más arte en las piedras de nuestras ciudades, pero nuestras venas democráticas, siendo más recientes, están más deterioradas.
Yo, al menos, admiro a ese gran pais en el que hoy eligen a un señor que deberá trabajar de verdad para servir a sus ciudadanos, algo que por aquí no está tan claro.