¿una tontería?

3 01 2013

1357131004_0Van der Vaart, que para quienes no sepan de quién hablo les diré es un futbolista holandés que pasó fugazmente su el real Madrid, utiliza con más precisión las manos que el lenguaje, porque después de haber agredido a su mujer la pasada Noche Vieja, que cayó al suelo ante la mirada atónita de otros 10 invitados, ha dicho por toda disculpa que “ aquello fue una estupidez que no tenía que haber pasado”. Lo más importante de esta noticia es que su mujer, la modelo alemana, Silvie, ha decidido separarse de él. No ha tolerado ni un minuto que un marido le pegue y no le ha dado, que se sepa, una segunda oportunidad, porque los violentos son reincidentes: jamás se curan.
En España más de una mujer a la semana muere como consecuencia de las agresiones sufridas a manos de su pareja.
Además, si alguien que golpea a una mujer hasta tirarla al suelo piensa que eso es una tontería, está proclamando a los cuatro vientos que lo volvería a hacer porque “las tonterías” generalmente son intrascendentes.
Como imaginarán quienes me leen, no estoy haciendo una crónica social sobre dos personajes conocidos, sino que destaco este lamentable suceso para incidir una vez más en la lacra de la violencia contra la mujer que no tiene relación directa con la condición económica, social o educacional de las personas sino con la naturaleza mezquina e irrespetuosa de algunos sujetos.
Por más campañas de concienciación que se hagan por la televisión dirigidas a los posibles agresores diciéndoles “si le pegas a ella me estás pegando a mi” no se consigue nada porque los violentos son insensibles a esos mensajes. La conciencia de que no es permisible esa conducta debe tenerla la propia sociedad que debe rechazar a quienes así actúan, y las víctimas que deben saber que no hay segundas oportunidades ni para ellas ni para quienes les pegan.

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las lágrimas de obama

15 12 2012

1355517603_0El Presidente Obama ha llorado al comparecer por televisión para informar sobre la masacre de la guardería de Conneticut en la que han muerto a tiros 18 niños y 9 adultos.
La violencia es los Estados Unidos de América forma parte de su paisaje y de su cultura y por supuesto de su tradición. En el Far West estaba vigente la ley del más fuerte: había matones profesionales, el sheriff debía ser el más rápido sacando el revólver y a veces los linchamientos no estaban del todo mal vistos.
Un país democrático como es el que Preside Obama mantiene en muchos de sus estados la pena de muerte y con más frecuencia de lo que podría considerarse ocasional, la policía muele a palos a un detenido en la calle o le dispara a matar, en vez de a las piernas, si saca de su bolsillo una chocolatina cuando está rodeado.
En el país más poderoso del mundo la gente sabe que la segunda enmienda de su Constitución le garantiza a sus ciudadanos el derecho a portar armas y sus jueces entiende que si uno dispara a otra persona porque sospecha que puede agredirle, está ejerciendo el derecho a la legítima defensa. Según datos recogidos hoy en la prensa las armas de fuego causan más muertes en los Estados Unidos que ninguna de las guerras en las que se ha visto envuelto ese país.
La pregunta que hay que hacerse es ¿de qué se extrañan que de vez en cuando un perturbado provoque una matanza en un colegio o en algún otro sitio en el que existe una aglomeración de personas?
Desde que en 1999 un pistolero acabó con la vida en Columbine de 12 niños y un profesor se ha producido en Estados Unidos 18 tiroteos indiscriminados con consecuencias mortales, cuatro más que en el resto del mundo.
La masacre de hace unas horas en una guardería de Conneticut, no sé si hará reflexionar a las autoridades de aquel gran país sobre la ventaja de ir armados, porque con la misma facilidad que compran las armas los buenos lo hacen los malos. Si un arma de fuego puede tenerla cualquiera que vaya a una tienda y la pague, es que en los Estados Unidos a pesar de su envidiable desarrollo tecnológico, no han progresado mucho, porque siguen como en la época del lejano Oeste.