marruecos llama a la puerta pero no abre la suya

6 03 2010

 

Representantes de Marruecos están en el Al Andalus este fin de semana reunidos con representantes de la Unión Europea en lo que es la primera cumbre al más alto nivel entre un país árabe y la Unión.

Se busca, en este encuentro sin precedentes, alcanzar mayores niveles de cooperación mutua en los ámbitos económicos y también políticos que interesan a ambas partes.  De hecho la cumbre arrancará el sábado con una reunión entre más de 250 empresarios europeos y marroquíes en la que se analizarán las posibilidades de colaboración en los sectores del transporte, logística e infraestructuras y en el campo de la energía y las renovables, pero no se dejarán de abordar, aunque sea tímidamente algunos aspectos que incomodan a los marroquíes como es la cuestión del Sahara.

Granada, territorio español, será el lugar de encuentro – al que por cierto no asistirá la Alta Representante de Política Exterior de la UE, Catherine Ashton, que sigue eligiendo estar más tiempo en el Reino Unido que en los lugares donde su responsabilidad le reclama – y a ella concurrirán primer ministro marroquí, Abbas el Fassi y seis ministros de su gabinete, y por parte europea José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente permanente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy; el jefe de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y los comisarios de Comercio, Karel de Gucht y Política de Vecindad, Stefan Füle.

Marruecos que es el primer receptor del presupuesto que la UE destina a su política de vecindad, con un 10 por ciento de los fondos unos 580 millones de euros, tiene cuentas pendientes sin resolver con los países de la Unión.

La buena vecindad tiene que ser de ida y vuelta y hasta ahora ha expresado y demostrado mejor voluntad Europa que su vecino del sur. De todas formas ya se sabe que la diplomacia es el arte de lo posible y a veces la habilidad para simular que no se ve lo que los otros quieren que sea imposible.

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