Cameron, un euro escéptico inteligente

22 05 2010

David Cameron ha cruzado el charco del canal de la Mancha, ha dejado atrás lo que ellos consideran que es el continente, y ha venido a la isla Europea en la que entre otros países están Francia y Alemania.

Los ingleses a veces resultan insoportables, pero ellos no se dan cuenta y por eso insisten en conducir por la derecha indicando que los equivocados somos todos los demás que hemos acordado unas normas de circulación universalmente aceptadas.

Ellos no creen en una Europa grande y unida y han cultivado una cierto desprecio hacia lo que hacemos el resto de los ciudadanos de la Unión, pero a pesar de todo saben que nos necesitan y que se les acepta con esas peculiares y artificiales diferencias de las que se sienten tan orgulloso.

Cameron ha visitado Paris y Berlín para hablar con Zarkosy y Merkel y en ambas capitales ha subrayado la importancia de la cooperación para combatir la crisis económica en Europa.

Sabe el premier británico que, aunque él tenga la libra, un euro frágil e inestable puede complicarle la vida a sus compatriotas y por eso, aunque mantiene sus diferencias con la política económica que en Alemania quieren implementar, no duda en decir que ellos también están interesado en una situación distinta a la del riesgo actual.

En esta etapa de crisis una vez más se distinguen los políticos con credibilidad y liderazgo de los improvisadores y aficionados.

Tal vez por eso, España está entre los segundos.





la autoridad moral de europa

17 05 2010

 

Las palabras se devalúan y su significado pierde sentido cuando se utilizan por quienes no creen no ellas, y ése es el caso de ministro cubano de asuntos exteriores, Bruno Rodríguez, cuando afirma que su gobierno – el de los hermanos Castro – no le reconoce a la Unión Europea ninguna autoridad moral para hablar de derechos humanos.

No soy muy dado a las metáforas pero eso es tanto como decir que no se le reconoce ninguna autoridad moral a la asociación de defensa del gato montés para que hable de los gatos monteses.

Europa es un club de países democráticos que no sólo respeta los derechos humanos sino que además no admite en su seno a las naciones que los conculcan.

En la carta fundacional de la Unión Europea se estableció esa exigencia y se mantiene.

Por lo tanto Europa tiene la autoridad moral que le falta a Cuba para hablar de esa defensa que en la isla caribeña brilla por su ausencia.

La política común de la Unión Europea frente a Cuba es coherente y la persecución de los disidentes, el encarcelamiento de los oponentes políticos y la presión sobre las damas blancas, no constituyen –por más que lo afirme el vocero de los Castro – un asunto de política doméstica.

Los disidentes y exiliados cubanos, reunidos estos días en Madrid bajo al convocatoria de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales, hablarán de su país y de cómo quieren transitar hacia una democracia plena por vías pacificas.

Este acto, criticado por el canciller cubano, tiene toda la legitimidad de los eventos que se organizan en democracia y ayuda a quienes a veces se sienten solos y casi olvidados.

Es cierto que hay diferencias estratégicas en relación a Cuba por parte del gobierno socialista y desde la oposición del Partido Popular, pero ambas posturas coinciden en condenar – con distintas intensidades y matices – la represión y la falta de libertades de aquel régimen caduco y no deseable





¿Qué Europa?

6 05 2010

 

 Lo del viejo continente es una historia inacabada por más que seamos la cuna y la tumba de civilizaciones, regímenes y e instituciones de rancio abolengo que hemos creado y posteriormente aniquilado con la tranquilidad irresponsable de quien cree que el tiempo todo lo cura.
En estos momentos tenemos a Grecia incendiada, a Inglaterra pensando que la isla somos los demás y feliz de no haber entrado en la zona euro, a Italia sobreviviendo gracias a la fortaleza de su sociedad civil y a pesar de sus gobiernos, a Francia queriendo recuperar su grandeza y sin saber cómo hacerlo, a Alemania amenazando con romper la baraja si aquí los países no se disciplinan y a Portugal, Irlanda y España jugando a hacer trampas en el solitario.
Nos queda la cultura y los monumentos, aunque también eso se quiere cuestionar por algunos gobiernos que dicen que el cristianismo no dejó huella en nuestra civilización, tal vez porque no se han pateado las calles de las ciudades europeas, ni han leído la literatura que dan fe de ello.
Pero al margen de este digresión, que tiene sentido si fuera dirigida a los alumnos de la LOGSE, de la Europa de la que hablamos es de una Europa en crisis porque no tiene disciplina para ser y aparecer como una gran federación de países.
Comenzamos siendo la Europa de los mercaderes, luego fuimos la Europa de las libertades, pasamos por la Europa club selecto en el que no entraba cualquiera, luego apareció la Europa de las dos velocidades hasta llegar a la Europa de hoy en día que es la del “todo a cien”.
Toda crisis es una oportunidad y Europa debería aprovecharla seriamente si quiere ser un referente político y económico respetado y tenido en cuenta.
Debemos ir hacia la Europa de la responsabilidad y el rigor y quien no acepte estas reglas y estos compromisos sabrá que no es miembro de un club en el que todos deben empujar en la misma dirección.
La vacuna contra el contagio es evitarlo.