ponerse en la piel del otro

7 02 2013

ada_colau-desnonaments-habitatge_ARAVID20130206_0001_5Ada Colau, representante de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas, dijo en sede parlamentaria que el representante de la Asociación de la Banca Española era un criminal y se negó a retirar ese insulto a pesar de que fue requerida para hacerlo por el presidente de la Comisión.
Yo he escuchado más de una vez las burradas que se han dicho entre los propios parlamentarios y nadie ha rectificado jamás, porque confunden el templo de la palabra con la plaza de los improperios. En cualquier caso pienso que no está mal que en el Parlamento comparezcan ciudadanos cabreados para explicarle a sus señorías cuáles son las preocupaciones y exigencias de las organizaciones cívicas a las que representan, porque el poder emana el pueblo y los diputados están al servicio los hombres y mujeres de este país, les hayan votado o no.
El caso de Ada Colau era una llamada emocionada para que los diputados atiendan la petición firmada por un millón de ciudadanos, en forma de iniciática legislativa popular, que pide la dación en pago retroactiva, la moratoria de los desahucios y el alquiler social. Previamente el representante de la AEB había afirmado que la actual ley hipotecaria está bien como está, y que no debería cambiarse nada. Dos visiones distintas, dos mundos separados y dos grupos sociales que no se entienden.
Si alguien se ha creído algo de esa necesidad de la regeneración democrática que tanto empiezan a proclamar algunos políticos, lo primero que tiene que hacer es volver a pisar tierra, bajarse del coche oficial, dejar de utilizar la tarjeta VISA que le han dado para gastos, ponerse en la piel del otro, tomar en consideración lo que dicen y adecuar las leyes a la nueva realidad social que vivimos.
Entre el lío judicial de cada día nos vamos olvidando del drama de los que se quedan sin casa, pero mientras que unos amasan fortunas de procedencia dudosa y con frecuencia ilegal, el parlamento no puede cogérsela con papel de fumar y no legislar a favor de quienes han sido tratados injustamente por la vida y por los bancos, porque como afirmó Ada Colau, ella fue a “hablar de una estafa, no sólo de un problema social”.

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bancos buenos y malos

11 11 2012

Ahora resulta que los que eran hasta ayer unos egoístas insensibles e insolidarios se han dado cuenta de que no puede seguir así y van a portarse bien con las personas que por falta se medios no pueden pagarle las hipotecas y no van a exigir a los jueces y a la policia que los echen de sus casas.
El PSOE y el PP se han puesto de acuerdo y van a reformar la ley hipotecaria, que es una norma que daba la seguridad juridica a quienes concedían los préstamos, y en condiciones normales lo justo y exigible es que la gente pague sus deudas. No es extraño que los bancos cobren sus préstamos y ejecuten los avales y garantías que los ciudadanos presentamos ante notario cada vez que los solicitamos.
La banca no tiene alma pero tampoco es la representación de Lucifer en la tierra. El sistema financiero tiene su función y unos objetivos tan lícitos como las petrolíferas, los grandes almacenes, las compañías aéreas, los grandes despachos de abogados o los empresarios hoteleros. Vivimos en un sistema capitalista, que a muchos nos les gusta pero que ha demostrado que no es más injusto que los sistemas socialistas totalitarios que han estando vigentes y han fracasado durante el siglo XX. Digo esto porque echarle la culpa a los bancos de las situaciones dramáticas que sufren muchos ciudadanos es un deporte inútil además de equivocado.
A los banqueros hay que meterles en vereda, juzgarles y condenarles, llegado el caso, por las irregilaridades que cometen, por las estafas que a veces perpetran, por los engaños con los que llevan a algunas personas a comprar las famosas preferentes y por las cláusulas abusivas que intriducen en sus contratos, pero porque cobren lo que está pactado no se les puede satanizar.
Otra cosa muy distinta es que aquellas entidades financieras que han recibido ayuda pública( es decir de nuestros impuestos) para ser reflotadas, se dediquen a echar a la calle a ciudadanos insolventes a causa de la crisis. No es de recibo que quienes no han sabido gestionar bien los recursos financieros que tenían bajo su responsabilidad estén ejecutando hipotecas fallidas en estos momentos dramáticos contra jubilados, familias con niños pequeños o con discapacitados.
Yo aplaudo el acuerdo al que están decididos a llegar el gobierno y el PSOE porque en esto ambos partidos están demostrando responsabilidad social y una sensibilidad que para otros asuntos no han demostrado.





decentes e indecentes

29 10 2012

Cuando en un país en un año hay más muertes por suicidios que por accidentes de tráfico algo grave está ocurriendo, porque si la desesperanza ocupa el lugar que le corresponde a las ganas de luchar por salir adelante, ese país empieza a no tener remedio.

Yo creo además que algunos están aprovechando estos momentos de desconcierto para aparecer como salvadores cuando en el fondo son unos viles defraudadores de ilusiones que prometen lo que jamás podrán dar. En este caso me estoy refiriendo a Artur Mas que ha dicho que cuando Cataluña sea Independiente bajará los impuestos y subirá los sueldos, con lo que los que peor lo están pasando allí sufrirán un doble desengaño.

En estos momentos en España ya hay dos tipos morales de personas: los que viven sin importarles los demás y los que no duermen bien por la noche sabiendo que hay gente que pasa hambre y tiene frio porque se han quedado sin casa. Yo creo que ya no es riguroso diferenciar a los españoles entre ciudadanos de derecha o de izquierda, entre nacionalistas o gente de mente abierta, sino que hay que identificarlos simple y llanamente como personas decentes o indecentes.

La crisis está provocando una sima no ya entre ricos y pobres sino también entre gente solidaria y sujetos egoístas a los que les da lo mismo lo que les suceda a los demás. Por eso cada vez resulta más comprensible que protesten en la calle personas de toda edad y condición.

Varias generaciones de españoles se sienten víctimas de la crisis económica y moral que padecemos,  pero yo creo que existe esperanza y va a ser imposible que todo siga igual, porque por más que se empeñen los oligarcas en tapar sus vergüenzas, la realidad supera a la ficción y las desgracias de los más desfavorecidos acabaran salpicando a los que se creen protegidos por su insensibilidad.