Maniáticos

14 01 2015

Begoña Gutierrez

No hay cosa peor que estar ocioso y además ser un ignorante, pero cuando coinciden estos dos parámetros en una mente estrecha alguien puede acabar proponiendo hacer un referéndum para que los ciudadanos decidan si debe continuar celebrándose o no la Semana Santa en Sevilla.
La Secretaria General de Podemos en Sevilla, Begoña Gutiérrez, ha anunciado esa propuesta si ganan las elecciones al Ayuntamiento de la capital hispalense y le ha caído la del pulpo.

Los aprendices de políticos de izquierda radical no saben lo que es la transversalidad y por eso se equivocan cuando quieren imponer el pensamiento único en un país de costumbres atávicas en el que la religión tiene menos que ver con las creencias que con la tradición.

El día que se enteren que en todos los partidos políticos hay votantes de izquierda y de derecha, ricos y pobres, creyentes y ateos, honrados y golfos, empezarán a entender algo y comprenderán que meter las manos en los asuntos más íntimos de las personas conduce a ganarse un peligroso rechazo.

No sé si ustedes conocen el caso de un hombre que quiso apostatar y se fue a una parroquia a que el clérigo le firmase un documento que acreditase que ya no pertenecía a la iglesia católica. El pobre cura del lugar no tenía impresos para un supuesto así y sobrepasado por una circunstancia tan insólita, después de fracasar en su intento por que reconsiderara su grave decisión, le dijo que no necesitaba ningún papel para ser apóstata sino que bastaba con que él actuase como tal, pero el susodicho insistió en que sin el sello de la Iglesia no se iba, con lo que le seguía reconociendo una cierta autoridad a la institución de la que quería renegar.

En la Semana Santa de Sevilla y de otras ciudades se emocionan hasta los blasfemos y a veces lloran incluso los incrédulos, y algo así que no tiene explicación plausible debería ser entendido y respetado por quienes aspiren a gobernar, salvo que acrediten escasez de inteligencia y exceso de sectarismo.

a ex ministra de defensa Carmen Chacón prohibió que la legión tocase el himno nacional a la salida de la imagen del Cristo de la Buena Muerte – llamado el Cristo de los legionarios – y aunque ella no lo crea, aquella inútil decisión le creó una desafección innecesaria incluso entre los suyos.

¡Con la de temas importantes que hay que arreglar en este país, no entiendo por qué algunos se empeñan en meterse en esos charcos!





Cesta de recuerdos

5 01 2011

De Tarik a Isabel

van lustros de memoria

que como la Torre de Babel

tiene una sola historia.

De los que narran y trovan son muchos

los que conjuran el destino,

incluyendo chascos y cuentos truchos

y errando del buen camino.

De un proyecto de imperio

que tantos hubo antaño

nos quedamos con el agravio

de saber quién hizo daño.

¿Qué culpa tendrá el mestizaje

de haber podido entrever

la fecundidad de un anclaje

entre tres culturas de Saber?

Los que vivieron esos viejos tiempos

seguro que no comprenderán

que seamos tan fieros y hambrientos

de venganza y furioso ademán.

Ellos compartían una tierra

con mezquitas, sinagogas e iglesias.

No se envolvían en la guerra

sino por señoríos y famas necias.

¡Cuántas cunas de amor vieron nacer

los hijos del libro de Dios

que ofrecían un tierno renacer

a un nuevo pueblo sin voz!

Triste de nosotros que no supimos

Sacar de la cesta de recuerdos

mas que los pobres y pésimos mimos

de las guerras entre moros y cristianos.

Abdeslam Baraka. Ex Ministro y Embajador de Marruecos

Rabat 4 de enero de 2011.





¿alianza entre quienes no se respetan?

20 12 2010

Hace años el ex ministro Solchaga dijo que España era el país en el que más fácilmente uno podía hacerse rico, y cuando sentenció con aquella frase decía verdad, aunque no se refería a todos los españoles.

Hoy alguien debería decir que España es el país en el que más fácilmente un fanático islamista puede joder la marrana, fastidiar a los demás y exigir que en clase un profesor no pueda hablar de cuál es el clima más propicio para la curación del jamón, porque sólo citar esa parte del cerdo ofende a las creencias de hijo.

La estupidez del reclamante solo es comparable a la de quienes le hacen caso y le garantizan que el país en el que vive y que le ha dado cobijo, trabajo, derechos sociales y ayudas, tiene que renunciar  a su cultura y tradiciones para dar satisfacción a un sujeto que no se adapta porque cree que la única verdad  es la suya y a ella deben someterse los infieles católicos del país en el que reside.

El hecho esperpéntico ha ocurrido en un instituto de Cádiz y yo espero que se celebre el juicio y que el fanático pague las costas, porque comportarse como un intolerante y un gilipollas nunca debería salir gratis.

Al tiempo que escribo esto me entran dudas sobre si lo que afirmo me convierte a mi también en un personaje como el que critico, pero releo unas palabras de Georg Christoph Lichtenberg, que me ha enviado Clara desde Málaga, una mujer a la que le tengo especial cariño y me consuelo con que existe alguna diferencia sustancial entre el padre del chaval musulmán y yo.

Esas palabras aconsejan: “ Al escribir mantén la confianza en ti mismo, un orgullo noble y la certeza de que los demás no son mejores que tú, ellos evitan tus errores y en cambio cometen otros que tú has evitado”.

Así que me reafirmo en mi opinión. Algunos empezamos a estar hasta el mismo forro de tanta exquisitez política con quienes no nos respetan.

El invento de la alianza de civilizaciones se ha demostrado inútil, porque hay una civilización menos civilizada que la otra y nunca confluyen.