lavarse la cara

14 01 2013

1350096375_0Desde que quienes hacen las leyes y nos gobiernan confundieron la política con el marketing, vivimos en una continua representación teatral en la que algunos fabulan una realidad inexistente y además quieren convencernos de la excelencia de sus efectos beneficiosos.
Yo no sé si ellos se engañan y se lo creen después de repetirlo tantas veces, pero a los que ya no nos pueden vender ni un solo día más esa mercancía averiada es a nosotros los ciudadanos que somos los que padecemos las consecuencias de su mal hacer, y ya no nos fiamos de las palabras huecas que pronuncian.
Los políticos están preocupados por su mala imagen y quieren hacer algo para mejorarla, pero a ninguno se le ha ocurrido, hasta ahora, tomar medidas drásticas, y pondré dos ejemplos: Soraya Sáenz de Santamaría, ha encargado al director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales (CEPC), Benigno Pendás, el diseño de una estrategia con la que intentar lavar la imagen de los políticos, reconciliar a los ciudadanos con la clase política y frenar ese sentimiento de desconfianza en las instituciones. Por otra parte el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha anunciado que su formación planteará al resto de partidos un “compromiso para abandonar el ‘y tú más’ y “poner el punto final” a la corrupción política en España. Entre las propuestas que contempla el político socialista ha citado el refuerzo del control sobre las finanzas públicas o la mejora de los mecanismos de investigación y castigo de estos delitos.
Todo esto se resume en “lavar la imagen” y “hacer un documento de compromiso”, como si dándose una ducha y firmando un papel el tema se arreglase.
Si en vez de tanta palabrería anunciasen que se aprueba una norma legal por la que se suprimen las prebendas y los sueldazos a los ex presidentes autonómicos, no se le paga un euro a cualquier ex político que tenga otro sueldo de empresas privadas, se suspende cautelarmente de sus funciones a cualquier responsable público imputado en un caso de corrupción, dejan de cobrar los 1.883 euros de ayuda a la vivienda los diputados con residencia en Madrid, y no se da amparo político a quienes se sabe que son unos golfos aunque aun no hayan sido condenados en sentencia firme, la gente empezará a creérselos. Si no es así, seguirán siendo un problema, en vez de la solución.

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¿quién me ha robado el mes de abril?

5 01 2013

MS-DE-~1Como Joaquín Sabina, cada día hay más españoles que se preguntan con preocupación quién les ha robado el mes de abril , junto con su dinero, la ilusión, la alegría por el trabajo bien hecho y la confianza en su futuro. Así lo refleja la última encuesta del CIS que dice que en el último mes se ha duplicado la preocupación de los españoles por la corrupción.
Yo no paro de hacerme cruces todas las mañanas cuando leo los periódicos y me encuentro con noticias que reflejan con toda claridad que, a los que mandan en este país, políticos y empresarios “se la suda” lo que nos está pasando al resto de los españoles. Son absolutamente insensibles al sufrimiento y a la desgracia de los demás. Viven en otro mundo (por supuesto mucho mejor) y no pueden decir que no se enteran de lo que ocurre para justificar su indecente conducta.
Hoy se me acumulan los ejemplos: la plataforma Democracia Real Ya, se ha querellado contra Rajoy, 4 ministros y 58 diputados por cobrar 1.823 euros al mes, además de su sueldo, de ayuda a la vivienda a pesar de que residen en Madrid. Esta es una noticia antigua que había sido denunciada en los periódicos, pero ellos no han sido capaces de devolver ese dinero y lo han seguido cobrando mes a mes, mientras que muchos ciudadanos se han quedado sin casa por no poder pagar la hipoteca.
Pero hay más. María Dolores de Cospedal ha ganado el pasado año 158.338 €, y encima cuando hizo su declaración de la renta se olvidó declarar 7.000 euros que ingresó como diputada regional. En Galicia el histórico cacique del PP José Manuel Baltar ha sido acusado de tráfico de influencias y el alcalde de Santiago de Compostela ha sido imputado por su supuesta implicación en el caso “Pokemon”, y cuando se le ha preguntado a Rajoy sobre estos casos ha respondido “hoy no he venido a hablar de esto”. ¿Hay una fecha fija en el calendario para hablar de corrupción?
Mientras tanto Rodrigo Rato, después de su calamitosa gestión en Bankia, en cuyo sumario está imputado, ha sido contratado como asesor internacional de la compañía que preside César Alierta, al que él cuando era vicepresidente económico con Aznar lo nombró: hay gente que siempre encuentra empleo especialmente en Telefónica especializada en contratar a imputados.
Alguien se preguntará ¿y qué pasa con el Psoe? Los pobrecitos ya no están en el poder y no roban como cuando gobernaban.





inventarse españa

31 12 2012

57037-944-550El partido socialista quiere reformar la constitución para que encajen en ella los que ni la asumen, ni están dispuestos a respetarla, y es de agradecer que sus dirigentes sean ingenuamente optimistas, aunque lo razonable sería que ,en vez de ir por libre en temas de Estado, se pusiesen de acuerdo con el otro partido de ámbito nacional y con el que se alterna periódicamente, cuando las urnas así lo deciden, en el gobierno de España.
A la derecha y a la izquierda en este país lo que les pierde es que no se soportan y asì nos va. El Psoe apuesta por una España Federal como punto de encuentro entre los recentralizadores y los independentistas como si no supiesen que “lo que no puede ser no puede ser y además es imposible”.
Siempre se ha dicho que los experimentos se hacen con gaseosa y una vez que se está razonablemente seguro del resultado se utiliza dinamita, pero en España somos muy partidarios de evitar ensayos e ir a las bravas a resolver lo que generalmente es más difícil.
Yo estoy persuadido de que los españoles llevamos demasiados siglos sin ponernos de acuerdo en casi nada que sea fundamental, y lo que no entiendo es por qué a principios del siglo XXI hay quienes se siguen sorprendiendo de que España sea un pais de gente aparentemente civilizada que a veces, pero no siempre, es capaz de convivir sin odiar a alguien. Lo razonable es establecer unas normas de convivencia y atenerse a ellas, sin pedirle a nadie que se parezca demasiado a los demás ni piense como el vecino. Basta, creo yo, con respetar al otro, y reafirmarse en la idea de que un mundo de iguales, de clones, de militantes de una sola idea sería insoportable, porque quienes son capaces de excluir al que piensa diferente son los que alimentan esta triste historia de nuestro pais.
Y como hoy es el último dia de este año haré una apuesta,también ingenua, por un tiempo menos malo, menos convulso y más entrañable entre todos los que vivimos aqui.





el twitt del rey

25 12 2012

1356334512571El mensaje del Rey es lo que se espera de él y aunque con frecuencia es un texto preñado de tópicos y buenas intenciones, nunca es merecedor de elogios exagerados ni de críticas demoledoras. Por eso, cada año lo que más curiosidad me produce no son las palabras del Jefe del Estado por Navidad sino las reacciones de quienes creen que tienen algo que decir al respecto.
Este año me he fijado en los aguerridos twitteros, algunos de ellos de edad provecta y riñón forrado, que se han dedicado a hacer de analistas profundos de las palabras de Don Juan Carlos y que han mostrado su desencanto porque ellos lo habrían hecho y dicho todo mucho mejor. Como las redes sociales son un patio de vecindad en el que el que más grita es mejor capador, no le otorgo a esas críticas más valor que el del desahogo, a veces anónimo, del autor de la soflama en 145 caracteres.
Sin embargo los que no me han defraudado son los políticos, porque cada uno ha vuelto a interpretar a su conveniencia lo que ha dicho el inquilino del palacio de la Zarzuela. El Psoe cuando el Rey ha pedido que haya consenso, se siente reconfortado porque son ellos los únicos que quieren pactarlo todo, pero el gobierno se resiste. Para los nacionalistas cuando el rey anima a “curar las heridas y evitar las divisiones” lo que quiere decir es que los agresores que producen esas heridas son los españoles de Madrid, y cuando el monarca habla de hacer política con mayúsculas, los del PP entienden que les está poniendo a ellos como ejemplo a imitar porque son los únicos que saben trabajar por el bien de España.
Es cierto que también ha dicho que “la economía no lo es todo” y que hay que trabajar por atender las necesidades sociales de los ciudadanos y hacer políticas que estimulen el crecimiento y la creación de empleo, pero ahí casi nadie se da por aludido.
Cada vez lo tiene más difícil el Rey a la hora de dirigirse a los españoles por Navidad, y posiblemente en diciembre del año que viene nos enviará a todos un twitt diciéndonos: “ Feliz Navidad y…que Dios nos pille confesados”





el solucionador de problemas

18 12 2012

rajoyEn tiempos como los que vivimos no estamos en España para ningún tipo de efemérides ni tampoco para sacar pecho por casi nada, aunque entiendo que el gobierno haya aprovechado que ya ha cumplido un año para intentar explicar o justificar lo que muchos españoles no están dispuestos a entender o a aceptar.
Yo creo que a este gobierno le ha pasado lo que estaba previsto. Los eligieron por mayoría absoluta por dos razones: los ciudadanos querían que se fuesen los socialistas por lo mal que lo habían hecho al tiempo que le otorgaban su confianza a un partido que decía que iba a solucionar los graves problemas en los que nos había metido el anterior presidente del ejecutivo.
El discurso de Rajoy y los suyos cuando estaban en la oposición sonaba muy bien porque hablaba de poner orden en las cuentas, evitar el despilfarro, bajar los impuestos y crear empleo y, aunque decían que iba a resultar complicado, mantenía su promesa de convertirse en el “solucionador de problemas” que necesitábamos los españoles, y a eso se agarraron los votantes.
Lo que los políticos nunca deben olvidar es que los electores, cuando existen graves problemas, son impacientes y buscan a alguien que los resuelva con urgencia, por eso por más que se empeñe el presidente del gobierno en hablar la ”herencia recibida”, las presiones de Europa, y la necesidad de hacer lo que sea para que los intereses de la deuda no nos ahoguen, al personal no le valen explicaciones, porque lo que exige con soluciones.
Todo esto no le ha pillado por sorpresa al gobierno que sabía dónde se metía y conocía las dificultades que se iba a encontrar, pero Rajoy prefirió suavizar su mensaje durante la campaña electoral porque el tacticista de Arriola le convenció de que las malas noticias era mejor que las contara cuando ya hubiese ganado las elecciones.
Con la calle movilizada (que es lo que toca cuando gobierna la derecha) y la sociedad huérfana de alternativa, como indican todas las encuestas, el presidente de gobierno hace lo que puede aunque no lo que prometió, convencido de que tiene fuelle y apoyos parlamentarios suficientes para que , antes de que concluya la legislatura, pueda decir: “os lo dije, esto tenía arreglo”.





rubalcaba y el altísimo

16 12 2012

efe_20101203_150338_pa1541_1 Los políticos son los únicos que jamás usan el nombre de Dios en vano, porque aunque afirmen que no crean en el altísimo, por si las moscas existe, se fían demasiado de Él. En el fondo la idea de la divinidad está en el inconsciente colectivo de los que se dedican a mandar. Hace unas horas Iñigo Urkullu juró su cargo de lendakahi “humilde ante Dios” y otros, con menos humildad, no hay día que no le encomienden su destino pensando en que puede echarles una mano.
Yo personalmente tengo una teoría menos teocrática y cuando me refiero a la posibilidad de que algo suceda empleo la frase: “si está de Dios”, que es una expresión llena de casticismo y que expresa algo así como que la casualidad no existe. Lo que realmente existe es la voluntad de la gente de hacer las cosas, que para eso somos libres.
Pero volviendo a los que mandan mucho y se creen que son colegas del que más manda, esa referencia de dejar el futuro en sus manos recuerdo habérsela oído incluso a Santiago Carrillo, por eso no me extraña que Alfredo Pérez Rubalcaba, ante la pregunta de si se presentará a las primarias de su partido, respondiera “Dios dirá”, salvo que se refiriese a Felipe González al que en sus tiempos los suyos le llamaban dios.
Por eso me sabe mal en este momento tener que referirme a un personaje que desde que salió de Parla se cree divino y no le llega al nivel suficiente a aquellos a los que quiere indicarles el camino de la salvación. Me refiero a Tomás Gómez cuya fuerza está en las ganas personales que le tiene a Rubalcaba al que no le perdona que maniobrara a favor de Trinidad Jiménez y en contra de él cuando las primarias de Madrid.
Yo creo que estos pulsos siempre los gana Rubalcaba porque él cree en Dios, y Tomás Gómez sólo en sí mismo.





34 años después

6 12 2012

Hoy hace 34 años que aprobamos nuestra Carta Magna en referéndum, y a pesar de que tenemos una de las constituciones más jóvenes de la Europa democrática, según los últimos datos conocidos de la encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas, siete de cada diez españoles están insatisfechos con nuestra democracia.
Este dato es alarmante y muy de preocupar porque hay quienes están confundiendo la crisis económica con nuestro sistema político, y las consecuencias de eso históricamente han sido las dictaduras o el auge de los partidos fascistas.
La constitución nos garantiza un sistema de libertades y así es reconocido en la encuesta del CIS por un 41,7 por ciento, pero un 44,6 afirma que la ley de leyes se respeta poco o nada en nuestro país.
Los datos estadísticos reflejan tendencias y es una realidad incuestionable que la sensación generalizada de los ciudadanos españoles es que tenemos un marco legal que no sirve para los objetivos que marcaron los constituyentes hace más de tres décadas.
Evidentemente la crisis más grave que padecemos como país no es la económica porque ésta la superaremos más pronto que tarde. La verdadera crisis que tenemos es la institucional y ésa no es tan sencilla de arreglar salvo que hagamos una revolución democrática.
La democracia debe ser fuerte y la nuestra es débil porque quienes han jurado cumplir y hacer cumplir las leyes, se las pasan cada día por el arco del triunfo y no les pasa nada. Nuestra obligación es fortalecer la democracia y no permitir que salga gratis que políticos como Artur Mas sean practiquen la insumisión legal, o que gobernantes como Rajoy incumpla su programa electoral , por no hablar del partido socialista que ahora está en la oposición pero que cuando gobernaba hace escasamente un año hacía lo mismo.
Los ciudadanos se sienten indefensos ante quienes les representan y eso no es lo que preveía nuestra constitución, que sigue siendo válida. Lo único que hace falta es que la cumplamos.