las otras crisis

18 11 2012

Cada día cuando leemos los periódicos nos encontramos con las mismas tristes noticias, repetidas una y otra vez, sobre idénticos temas que hablan siempre de los mismos países. Para los ciudadanos de esta zona del mundo en la que vivimos nosotros solo existe la prima de riesgo, el déficit, los recortes sociales, los desahucios , las cifras del paro, la señora Merkel y, de vez en cuando, Obama.
Nosotros, que conocemos de cerca lo mal que lo están pasando muchos de nuestros compatriotas, no contemplamos otro escenario imaginable que el de regresar a una situación mejor, porque nos parece que no sería soportable ir a peor. Sin embargo, más allá de nuestras fronteras ocurren cosas peores y sobreviven muchos ciudadanos en condiciones lamentables y no obstante olvidadas.
En Europa llevamos mirándonos el ombligo casi toda la vida, y solo volvemos los ojos para lo que hace tiempo llamábamos el tercer mundo y ahora es el cuarto, a la hora del telediario cuando después de informarnos sobre lo que creemos importante, las televisiones rellenan el tiempo que les queda con temas menores que ocurren en países lejanos.
Además de la nuestra hay otras muchas crisis y no consuela saber que otros están peores que nosotros, porque esos que lo están pasando peor también son de los nuestros. Los que mueren por los ataques de Israel a Gaza y de Gaza a Israel.
El mundo esta dividido en pro árabes y pro judíos y cada vez que alguien aborda este espinoso tema saltan las alarmas de la intolerancia y la radicalidad como si no existiesen argumentos que sirviesen para dar la razón a unos o a otros según los casos. Israel es la potencia militar fuerte y Palestina es la zona deprimida. Los cohetes que Hamás lanza contra Israel son menos potentes que sus misiles pero también causan muertos. Paradójicamete los Israelitas se han convertido en Goliat y los palestinos se asemejan a David, pero la violencia surge en las dos partes.Unos atacan y otros dicen que se defieden, y mientras tanto mueren niños y civiles. Es una historia inacabada de guerra, pobreza, hambre, falta de libertad y generaciones perdidas.
Esa sí que es una crisis total, para la que después de tantos años dudo que exista esperanza.

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ministras videntes

31 10 2012

Al igual que ocurrió con Zapatero Rajoy tiene también una ministra visionaria que ve brotes verdes donde el resto del personal solo alcanza a atisbar nubarrones oscuros. Con el gobierno socialista fue Elena Salgado la que vislumbró un futuro prometedor para la economía española, aunque su error de cálculo estuvo en que lo que realmente intuía era lo bien que le iba a ir a ella personalmente cuando dejase la política, ya que a los tres meses de salir del gobierno era fichada con un suculento sueldo por Endesa para que se ocupara de su área en Chile.
La vidente de Rajoy es la ministra de trabajo Fátima Báñez que, en un momento en el que el drama del paro golpea a los españoles con mas dureza que nunca, le ha dado por afirmar que “la cosa se está arreglando” y, si no fuera porque la gente ya no se fía de lo que dicen los políticos, sonaría a una broma de muy mal gusto. Menos mal que su compañero de partido y el Presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijó, ha desmentido esta afirmación de la ministra, aunque no así otros miembros de su grupo que creen que gobernar consiste en dar buenas noticias aunque sean falsas.
Me parece muy bien que el Psoe, a través de su portavoz parlamentaria Soraya Rodríguez. Haya exigido una rectificación de las palabras de la ministra Fátima Báñez, porque yo soy de los que opina que la amnesia sobrevenida de los socialistas que gobernaron hasta hace dos días no les invalida para criticar conductas similares a las que ellos tuvieron. Lo que yo le pido a nuestros gobernantes y a quienes lo fueron y aspiran a regresar a la Moncloa, es que dejen de pensar que los españoles o somos tontos o demasiado crédulos, porque la crisis económica, que ya dura unos cuantos años, y ellos mismos, nos han convertido en unos ciudadanos muy desconfiados.





lecha al rico

26 10 2012

En este país hay algunas que jamás estarán contentas y viéndoles la cara de mala leche que se gastan no es de extrañar. Resulta que ante la noticia de que Amancio Ortega, el Presidente de Inditex una de las empresas más expandidas por el mundo y que generan más beneficios al tiempo que crean puestos de trabajo,  le ha dado a través de su Fundación veinte millones de euros a Cáritas ha merecido la crítica de Lucia Etxebarría, una escritora, que lo fue.

Por lo visto Ortega merece ser reprobado porque  con esta donación lo que va buscando es pagar menos impuestos a Hacienda y eso está muy mal. Yo dudo que si esos dos millones se los hubiera dado directamente al fisco hubieran ido a parar a Cáritas, y algo habría pillado más de un golfo, pero el tema no es ése porque intuyo que sus empresas pagan sus impuestos.

De lo que se trata es de demonizar a los empresarios que ganan dinero y crean empleo porque lo que mola es ir de sindicalista aguerrido o de izquierdoso de salón.

Sé que no  está bien visto que la gente rica presuma  de lo bien que la va,  o al menos eso es lo que siempre le escuché a una buena amiga mía que decía : “hablar de edad y de dinero es cosa de arrieros”, pero hoy no me importa ponerme ordinario porque creo que merece la pena subrayar como excepcional el hecho de que uno de los hombres más ricos del mundo,  y por lo tanto el español que más pasta tiene haya dado dinero a una organización que atiende a los más pobres de España.

Es cierto que hay quienes son generosos y no hacen exhibición de su solidaridad, pero a mí me parece muy bien que quienes más tienen hagan un ejercicio de ejemplaridad en estos momentos en los que sigue habiendo un altísimo fraude fiscal, un gasto exagerado en algunas administraciones públicas y un vergonzoso comportamiento de algunos políticos  periféricos.

Me encantaría oir que en los próximos días los banqueros que más ganan hacen algo parecido al dueño de Inditex