el arte de ir en bolas

27 11 2012

 Hay días que no está uno para relexiones aburridas y como de vez en cuando busco alejarme del comentario político hoy me voy a entretener escribiendo sobre cosas que aun siendo en aparuiencia menos inmportantes no por ello son menos iunteresantes.

Jugaré  con metáforas que, además de constituir un uso más o menos ocurrente del lenguaje, siempre ayudan a mandar mensajes subliminales para que cada uno los interprete como quiera, y para ello les voy a hablar del arte de ir en bolas.

Desnudarse puede ser algo hermoso o espantoso y por esa razón no es aconsejable que cualquiera se preste a hacerlo en público, porque no todos consiguen el efecto deseado. No es lo mismo que se despeloten unos bomberos cachas o unas modelos no bulímicas a que lo hagan señores o señoras que carezcan de argumentos físicos para exhibirse. Sin embargo, el desnudo como forma de protesta o como medio para  sensibilizar a la opinión pública, cada día es más habitual y posiblemente eficaz.

La última noticia relacionada con esta práctica ha sido la  que tiene que ver con un grupo de madres que han decidido ser modelos de un calendario erótico para recolectar el dinero que les permita pagar un autobús que lleve a sus hijos al colegio.Ellas viven en la localidad valenciana de Monserrat y el cole de sus hijos está a unos kilómetros por carreteras peligrosas.

La consejería de educación de Valencia  suprimió ese servicio y las madres de los chavales,  que tenían que ir al colegio a pie y con riesgo, no han esperado a que el poder político resuelva ese problema porque saben que la solución podría tardar en llegar. La iniciativa privada casi siempre es más expeditiva y eficaz que la desidia pública.

Lo que no sé es si los ciudadanos que ya están desnudos, como consecuencia de esta crisis, van a conseguir algo o no.





Somos violentos

25 11 2012

Seiscientas cincuenta mujeres han sido asesinadas oor sus parejas en España. Cuarenta y tres han fallecido en lo que va de año y en Europa una de cada diez mujeres ha sufrido violencia sexual.
Hoy se celebra el dia internacional contra la violencia de género, y como todas las fechas que ha establecido Naciones Unidas pretenden sensibilizar a la opinión pública sobre un problema grave, aunque todos sabemos que no basta con celebrar jornadas de este tipo porque la solución , si existe que yo lo dudo, está en la educación y e las leyes.
La violencia, y no el amor o la generosidad, es una característica del ser humano, y de eso pueden hablar con autoridad los psicólogos que cada día ven en sus consultas cómo hombres, mujeres, niños y ancianos, se hacen violencia a sí mismos o a los demás.
En materia de violencia el más fuerte tiene ventaja sobre el débil, el más desequilibrado sobre el pacífico, el inculto sobre el preparado, el amoral sobre quien tiene principios, el hombre sobre la mujer y solo en la medida en que se inviertan estos términos sera posible volver a equilibrar la balanza.
Nos sorprendemos de la violencia de los hombres contra las mujeres pero somos capaces de convivir con otras violencias que cada dia vemos en todos los ámbitos de la vida. Evidentemente no trato de comparar la reprobable y repugnante cobardía de esos hombres que maltratan física o psicológicamente a sus parejas con otro tipo de acciones, pero vivimos en una sociedad tensionada, insociable, en la que muchos son incapaces de convivir con los demás, donde el insulto o la amenaza constituyen la expresión más corriente de respuesta y la convicción de que solo el que es más fuerte triunfa y se sale con la suya.
Hace tiempo que alguien dijo que el hombre era un lobo para el hombre, y no se equivocó. Con el paso de los años lo único que hemos hecho ha sido perfeccionar los instrumentos de violencia sobre los demás. Las sociedades primitivas no creo yo que fuesen más violentas, eran menos sutiles a la hora de abusar de los demás . La ventaja de nuestro sistema actual es que existen leyes que castigan a los agresores y la sociedad es más consciente y rechaza frontalmente la violencia contra la mujer, pero el germen ahi está y mientras aceptemos convivir con otros tipos de violencia, no habremos avanzado nada.





a palos contra las mujeres

18 03 2010

 

Los estertores de las dictaduras son siempre igual de lamentables. Ocurrió con la de Franco, con  la de Ceaucescu, y está ocurriendo con la de los hermanos asesinos que comparten el apellido Castro.

La fase previa al final de estos regímenes se caracteriza por el aumento de la brutalidad, y el enrocamiento en la defensa de sus privilegios y la persecución cada vez más indiscriminada de sus enemigos.

En Cuba han descubierto que ya sólo les queda Chávez en Venezuela  y algunos estalinistas irredentos esparcidos por el resto del mundo como agentes que justifican sus desmanes dictatoriales. El gobierno de la isla se resiste a entender que está perdiendo la oportunidad de permitir una transición pacífica que permita reconciliar a los cubanos de dentro y de fuera, pero lo que no ha sido capaz de intuir es que se le está acabando el tiempo.

La Unión Europea se ha sumado de forma indubitable a la condena internacional contra la persecución que hacen de los disidentes.

El Presidente del Parlamento Europeo Jerzy Burzek ha condenado la brutalidad policial contra Las damas de Blanco, en Cuba, a las que los agentes del régimen apalearon.

Este colectivo que fue merecedor del Premio Sajarov que concede cada año el parlamento europeo a quienes defienden la libertad y la democracia aun no han podido recibir el galardón porque el régimen de los Castro no les permite salir del país.

La vida de Guillermo Fariñas y otros presos están en peligro pero es evidente que la determinación de esos luchadores por la libertad es más fuerte que la opresión a la que están sometidos. Todos ellos merecen al menos no sentirse sólos. El silencio de los demócratas sería imperdonable.





La crisis económica y la prostitución

17 02 2010

En la búsqueda por las curiosidades de lo que ocurre en los países europeos más recientemente incorporados a la Unión descubrimos una información, recogida por pressuerope.eu que nos cuenta cómo la crisis económica ha creado un problema y ha resuelto otro en la ciudad checa de Dubí que hasta hace poco contaba con cincuenta prostíbulos.

En esta ciudad fronteriza había unas cuatrocientas prostitutas que ofrecían sus servicios fundamentalmente a alemanes que se acercaban a Chequia para resolver sus deseos sexuales.

Hoy, debido a la escasez de recursos económicos de los anteriores clientes no hay más de 20 trabajadoras del sexo y en los antiguos locales de alternes hoy  hay negocios de droguería, productos de limpieza o de alimentación.

Durante veinte años las autoridades checas lucharon inútilmente por conseguir convertir a los pueblos de la frontera en localidades normales y no en centros neurálgicos de la prostitución. Ese objetivo lo ha conseguido la crisis.

Lo que no se ha resuelto es el problema del tráfico y explotación de personas, ya que los que viven de este negocio y sus víctimas se han desplazado a otros lugares con mayores expectativas.

Hay quienes mantienen que uno de los oficios más antiguos del mundo nunca desaparecerá por más que se legisle o se persiga su práctica. El reto por tanto no es luchar contra la prostitución sino contra la explotación de las personas que la ejercen.

La crisis ha reducido en la ciudad checa de Dubí el número de burdeles y ha conseguido que se trasladen a otros lugares, pero lo que no ha resuelto ha sido el problema humano porque los servicios sexuales se siguen ofreciendo a unas tarifas más bajas.





la inteligencia no tiene sexo

10 02 2010

 

La discriminación positiva en los países avanzados más que una necesidad es el reflejo de una voluntad por exhibir la defensa de unos principios de respeto a los colectivos que han sido  tradicionalmente segregados.

Los avances conseguidos en la igualdad de derechos entre hombres y mujeres están consolidados por las leyes, y salvo excepciones perseguibles de oficio, no existen esas diferencias.

La única diferencia que persiste es la de el valor personal, la formación, la competencia, en definitiva la inteligencia, y son éstos los motivos reales que hacen mejores a unas personas que a otras, independientemente del sexo de cada una de ellas.

Hace unos días, la actriz catalana, Amparo Baró declaraba a un periódico lo siguiente en relación a las subvenciones más cuantiosas que se dan a las mujeres que dirigen cine:

“Me parece ridículo, incluso ofensivo, que me paguen a mi más que a un señor por hacer lo mismo. La discriminación positiva es absolutamente indecente”

Un estudio realizado por la European Professional Women’s Network, concluía que la discriminación positiva mediante la cual debía reservarse puestos de responsabilidad en las empresas a las mujeres, no había generado más beneficios para las compañías, sino muy al contrario.

Este mismo argumento vale para los hombres que no por ser varones acreditan una más alta profesionalidad y eficiencia en sus trabajos o estudios.

En el año 2003 en Suecia decidieron privilegiar el acceso de los hombres a la universidad porque en aquel país el 60 por ciento de las estudiantes eran mujeres. Los resultados fueron catastróficos y tuvieron que dar marcha atrás.

En el ámbito empresarial los economistas aseguran que la relación entre rendimiento y mujeres ejecutivas no es tan clara. La ley de cuotas acarrea otras consecuencias imprevisibles.

Las 46 semanas de baja maternal que ofrece Noruega (los padres tienen 10 semanas),  supone una desventaja para aquellas mujeres que aspiran a ocupar un alto cargo. Otros aseguran que las mujeres son más reticentes que los hombres a sacrificar su vida familiar. Un estudio publicado el año pasado por dos economistas suecos sugería que la baja por maternidad de un año o más impide escalar puestos ejecutivos. El estudio desveló que las mujeres representan entre el 27% y 32% de los cargos directivos en los países nórdicos frente al 34% y 43% en Australia, Gran Bretaña, Canadá y Estados Unidos, donde la baja por maternidad es más limitada.

El debate seguro que seguirá abierto, pero la realidad trasciende de lo políticamente correcto: la inteligencia no tiene sexo