inventarse españa

31 12 2012

57037-944-550El partido socialista quiere reformar la constitución para que encajen en ella los que ni la asumen, ni están dispuestos a respetarla, y es de agradecer que sus dirigentes sean ingenuamente optimistas, aunque lo razonable sería que ,en vez de ir por libre en temas de Estado, se pusiesen de acuerdo con el otro partido de ámbito nacional y con el que se alterna periódicamente, cuando las urnas así lo deciden, en el gobierno de España.
A la derecha y a la izquierda en este país lo que les pierde es que no se soportan y asì nos va. El Psoe apuesta por una España Federal como punto de encuentro entre los recentralizadores y los independentistas como si no supiesen que “lo que no puede ser no puede ser y además es imposible”.
Siempre se ha dicho que los experimentos se hacen con gaseosa y una vez que se está razonablemente seguro del resultado se utiliza dinamita, pero en España somos muy partidarios de evitar ensayos e ir a las bravas a resolver lo que generalmente es más difícil.
Yo estoy persuadido de que los españoles llevamos demasiados siglos sin ponernos de acuerdo en casi nada que sea fundamental, y lo que no entiendo es por qué a principios del siglo XXI hay quienes se siguen sorprendiendo de que España sea un pais de gente aparentemente civilizada que a veces, pero no siempre, es capaz de convivir sin odiar a alguien. Lo razonable es establecer unas normas de convivencia y atenerse a ellas, sin pedirle a nadie que se parezca demasiado a los demás ni piense como el vecino. Basta, creo yo, con respetar al otro, y reafirmarse en la idea de que un mundo de iguales, de clones, de militantes de una sola idea sería insoportable, porque quienes son capaces de excluir al que piensa diferente son los que alimentan esta triste historia de nuestro pais.
Y como hoy es el último dia de este año haré una apuesta,también ingenua, por un tiempo menos malo, menos convulso y más entrañable entre todos los que vivimos aqui.





franquismo sociológico

22 11 2012

Dicen, los que al parecer entienden de estas cosas, que publicar informaciones que supuestamente implican a Artur Mas y a Jordi Pujol en prácticas corruptas puede reforzar la mayoría electoral  de Convergencia i Unió en las elecciones del próximo domingo, y yo digo que si es así ¡”bendita sea la Moreneta!”

Si los periodistas renunciásemos  a contar noticias porque pueden tener un efecto no deseado por alguien, estaríamos cometiendo un grave error además de incumplir con la elemental obligación de informar sin autocensura.

Hablar de este asunto, como todos los temas de corrupción que afectan o han afectado al PP, al PSOE y a cualquier otra formación política,  es una cuestión de higiene democrática y más aun cuando desde los medios catalanes se cuidan muy mucho de no molestar al partido que les financia en época de crisis.

Lo del oasis catalán no es una metáfora. Allí nunca ocurre nada que pueda molestar al poder político, porque como decía un amigo mío, “cuando te pregunta que qué pasa, tú respondes que no pasa nada, y… si pasa, se le saluda”.

Sobrevivir a contracorriente es muy duro y es comprensible que la gente se acoja a la respiración asistida para no asfixiarse, salvo que saque la cabeza y respire aire no subvencionado.

Javier Nart, que apoya a Ciudadanos, ha dicho que en Cataluña existe un franquismo sociológico, porque en la época del dictador cuando había manifestaciones antifranquistas el régimen decía que eran protestas anti españolas, como ocurre ahora con las críticas al Presidente de la Generalitat. No es normal que el partido político que lidera la Generalidad y que va a ganar las elecciones tenga su sede social embargada por el caso Palau. Es una cosa inaudita y aquí no pasa absolutamente nada”.

Mientras tanto La Vanguardia apoya a veces el silencio y a veces el jaleo. La pela es la pela y ser “grande de España” no significa nada porque que te den un título no supone  que seas merecedor de él





españa es “la cosa”

15 11 2012

Mientras que los políticos nacionalistas se debaten en discutir qué es España y antes de saber la respuesta lo único que tienen claro es que ni  se sienten ni quieren ser españoles, un chaval de Bilbao acaba de resolver el problema, al menos semántico, sobre esta centenaria nación.

España según el jugador del Atletic Club de Bilbao, Markel Susaeta,  es “la cosa”. Lo ha dicho en una rueda de prensa en Panamá a donde ha ido con la selección de futbol, y la verdad es que si esa definición es cierta yo tampoco tendría muy claro si quiero ser español. ¿Os imagináis el cachondeo del personal cuando dijésemos que somos nacionales de “la cosa”? Porque si al menos dijésemos que somos de “la cosa nostra” nos tendrían miedo, pero ser ciudadanos de un país que ni siquiera tiene nombre no mola mucho.

Yo ahora entiendo a los catalanes y a los vascos. Ellos al menos tienen una identidad definida: tienen su lengua propia que prácticamente la hablan solo los de su país, y no como nosotros que nos hemos quedado sin idioma porque ya es de más de 400 millones de gentes de todo el mundo.  Ellos tienen sus deportes singulares, porque no en muchos sitios hay competiciones de levantar piedras o talar árboles, mientras que los ciudadanos de ”la cosa” sólo participamos en competiciones que se ha  inventado otros. Ellos cuidan sus costumbres, sus tradiciones, sus boinas y sus barretinas y nosotros nos ponemos encima de la cabeza lo mismo una gorra de beisbol que un sobrero mejicano, o un sombrero cordobés.

Los ciudadanos de “la cosa”  somos algo indefinido y además no nos queremos demasiado a nosotros mismos. Actuamos como  papanatas             que valoramos cualquier cosa que venga de fuera, no tenemos muy claro cuál es nuestra bandera (de hecho hay muchos ciudadanos de este raro país que se avergüenzan de ella y nunca la exhiben), nuestro himno no tiene letra y hemos tenido un Presidente de gobierno que afirmó que el concepto de nación de los de “la cosa”, era algo discutido y discutible.

En cambio ellos tienen Lendakaris y Presidentes que no admiten una sola broma en temas como esos.

Me lo tengo que pensar pero como sea verdad que España es “la cosa”, voy a cambiarme de nacionalidad, aunque solo podría ser francés o inglés, porque el catalán y el euskera, no los hablo.





entre lo sublime y lo ridículo

5 11 2012

El otro día le escuché  a un amigo que hubo una época en su país en la que “ser argentino era un oficio complicado” y salvando las distancias creo que en estos momentos para bastantes personas ser catalán no es un asunto fácil.

Me consta que  resulta difícil disentir de la doctrina oficial del nacionalismo catalán porque para algunos eso significaría la muerte civil. Los periódicos se quedarían sin las renovadas y millonarias subvenciones que les ha dado la Generalitat en tiempos de crisis, cuando dice que no tiene dinero para la sanidad de sus ciudadanos, y los empresarios o personas bien consideradas perderían el favor del poder y serían señalados simbólicamente con la estrella de David amarilla, en sus chaquetas.

Significarse en contra de la deriva soberanista en Cataluña hoy resulta casi heroico porque cuando el jefe del gobierno se chuta cada mañana una dosis  de independentismo, mezclada con otra de sentimiento mesiánico y unas gotas de desobediencia civil, hay que tener mucho arrojo para salir a la plaza pública y decir que el molt honorable está pasado de rosca y que quiere llevar a los catalanes a un precipicio político y económico.  Tal vez por esa razón hay muy pocas firmas de intelectuales catalanes en el manifiesto que algunos han firmado contra la ola independentista en Cataluña.

Sin embargo  los gestos de los independentistas son propios de gente que está “más pallá que pacá”.  Lo sublime con frecuencia roza el ridículo, y en Cataluña llevan ya un tiempito instalados en el esperpento, por eso realmente no sé por qué hay tanta gente en el resto de España que se está tomando en serio y con tintes dramáticos lo de la independencia  cuando los nacionalistas de allí y su cohorte  mediática  no hay día que no hagan el ridículo. Si el hijo de Messi nace a las 17,14 se arma un gran revuelo y se subraya que coincide con el momento escogido por el Nou Camp para gritar por la independencia de Cataluña. Si Mas se va a Moscú acompañado de más de 30 personas y lo único que consigue es hacerse una foto en la Plaza Roja porque allí no le ha recibido ni un mísero Director General del gobierno de Putin, los periódicos hablan de gran éxito, y si  el Presidente de la Generalitat quiere exhibir el potencial futbolístico catalán se hace una foto con los equipos de segunda A y segunda B, junto con el Barça y el  Español. ¿Hay quién dé más?





decentes e indecentes

29 10 2012

Cuando en un país en un año hay más muertes por suicidios que por accidentes de tráfico algo grave está ocurriendo, porque si la desesperanza ocupa el lugar que le corresponde a las ganas de luchar por salir adelante, ese país empieza a no tener remedio.

Yo creo además que algunos están aprovechando estos momentos de desconcierto para aparecer como salvadores cuando en el fondo son unos viles defraudadores de ilusiones que prometen lo que jamás podrán dar. En este caso me estoy refiriendo a Artur Mas que ha dicho que cuando Cataluña sea Independiente bajará los impuestos y subirá los sueldos, con lo que los que peor lo están pasando allí sufrirán un doble desengaño.

En estos momentos en España ya hay dos tipos morales de personas: los que viven sin importarles los demás y los que no duermen bien por la noche sabiendo que hay gente que pasa hambre y tiene frio porque se han quedado sin casa. Yo creo que ya no es riguroso diferenciar a los españoles entre ciudadanos de derecha o de izquierda, entre nacionalistas o gente de mente abierta, sino que hay que identificarlos simple y llanamente como personas decentes o indecentes.

La crisis está provocando una sima no ya entre ricos y pobres sino también entre gente solidaria y sujetos egoístas a los que les da lo mismo lo que les suceda a los demás. Por eso cada vez resulta más comprensible que protesten en la calle personas de toda edad y condición.

Varias generaciones de españoles se sienten víctimas de la crisis económica y moral que padecemos,  pero yo creo que existe esperanza y va a ser imposible que todo siga igual, porque por más que se empeñen los oligarcas en tapar sus vergüenzas, la realidad supera a la ficción y las desgracias de los más desfavorecidos acabaran salpicando a los que se creen protegidos por su insensibilidad.

 





otra chorrada más de Más

24 10 2012

Cada día tiene su afán pero también su chorrada y en ese empeño  Artur Mas no descansa porque cada veinticuatro horas inaugura una nueva.

Lo último que ha hecho ha sido reunir a los presidentes de los equipos de fútbol de las ciudades catalanas  de primera división, de segunda A y se segunda B y se ha hecho una foto con todos ellos como símbolo de lo que sería el potencial futbolístico catalán.

 Yo creo que la independencia debe ser algo más serio que un pase de modelos de distintos representantes de la sociedad  catalana con algún símbolo identitario, pero el Presidente de la Generalitat en su empeño por ocultar el resto de los problemas reales que tiene Cataluña, bajo el slogan “Vamos a ser independientes”,  está convirtiendo en una feria todo lo que hace.

En paralelo y sin ningún temor a hacer el ridículo políticos catalanes no sólo de Convergencia i Unió sino también del PSC y de ICV, han pedido a Bruselas  que impida una intervención militar española en Cataluña, con lo que el circo cierra el círculo de despropósitos.  Yo mantengo desde hace tiempo que cuando un nacionalista se enrosca la boina o la barretina, se le  cortocircuita la circulación de sangre y oxigeno y expande parte de la esencia de su pensamiento.

No obstante el visionario Mas no es  que se olvide de toda la ropa que le queda por planchar, sino que sabe cómo entretener al personal diciéndole que el enemigo exterior es la España que le roba a Cataluña y cuando se libren de pertenecer al  Estado actual serán un gran país.

Artur Mas corre el riesgo real de ser la víctima de sus promesas independentistas porque no le saldrá gratis defraudar a quienes ahora le siguen, ni tampoco valdrá que le siga echando la culpa de todo al gobierno de Madrid. Un líder no puede ser una plañidera.





houston, tenemos un problema

22 10 2012

El  resultado de las elecciones en Galicia y Euskadi me sugiere unas cuantas reflexiones.

La primera y más preocupante es que en el País vasco los amigos de ETA han obtenido 21 escaños, se han convertido en la segunda fuerza política y si llegasen a pactar con el PNV podrían gobernar el territorio que, aquellos a quienes apoyan y no condenan, inundaron de sangre durante varios decenios.   Ayer, mientras hablaba la representante de Bildu, sus seguidores la interrumpían con el grito de Independenzia como expresión inequívoca de sus intenciones y como aviso al gobierno central  de que junto con Cataluña hay ya dos comunidades autónomas que no quieren formar parte de España. Ahora le toca a los gobernantes administrar políticamente y dentro de la ley un conflicto que va tomando cuerpo no solo desde la calle sino desde las propias instituciones autonómicas.

Ante este panorama vemos a un partido socialista cada vez más debilitado, que va perdiendo apoyos allá donde se presenta (recordemos que en Andalucía también perdió aunque esté gobernando) y que no tiene un discurso unívoco y coherente sobre un tema tan importante como es la estructura y forma de Estado para España.

Lo que necesita nuestro país es el consenso de las dos fuerzas políticas mayoritarias. Las dos que han gobernado y gobernarán España en el futuro, y si son responsables deben unirse para acordar políticas en materia de economía, educación, justicia y estructura territorial. No vale hacer guiños a los nacionalistas cuando se les necesita para obtener mayorías parlamentarias, porque los intereses políticos y la idea sobre el Estado son divergentes.

La diferencia entre el PP y el Psoe está en que los conservadores, aunque se esté en desacuerdo con ellos, tienen las ideas claras y la gente sabe a qué atenerse, pero los socialistas viven desde los años de Zapatero una etapa de desconcierto que se transmite al electorado y les invita a que se vayan a la abstención. España necesita un partido socialista coherente y fuerte porque si continúa en la deriva que lleva tendremos un problema todos.