ponerse en la piel del otro

7 02 2013

ada_colau-desnonaments-habitatge_ARAVID20130206_0001_5Ada Colau, representante de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas, dijo en sede parlamentaria que el representante de la Asociación de la Banca Española era un criminal y se negó a retirar ese insulto a pesar de que fue requerida para hacerlo por el presidente de la Comisión.
Yo he escuchado más de una vez las burradas que se han dicho entre los propios parlamentarios y nadie ha rectificado jamás, porque confunden el templo de la palabra con la plaza de los improperios. En cualquier caso pienso que no está mal que en el Parlamento comparezcan ciudadanos cabreados para explicarle a sus señorías cuáles son las preocupaciones y exigencias de las organizaciones cívicas a las que representan, porque el poder emana el pueblo y los diputados están al servicio los hombres y mujeres de este país, les hayan votado o no.
El caso de Ada Colau era una llamada emocionada para que los diputados atiendan la petición firmada por un millón de ciudadanos, en forma de iniciática legislativa popular, que pide la dación en pago retroactiva, la moratoria de los desahucios y el alquiler social. Previamente el representante de la AEB había afirmado que la actual ley hipotecaria está bien como está, y que no debería cambiarse nada. Dos visiones distintas, dos mundos separados y dos grupos sociales que no se entienden.
Si alguien se ha creído algo de esa necesidad de la regeneración democrática que tanto empiezan a proclamar algunos políticos, lo primero que tiene que hacer es volver a pisar tierra, bajarse del coche oficial, dejar de utilizar la tarjeta VISA que le han dado para gastos, ponerse en la piel del otro, tomar en consideración lo que dicen y adecuar las leyes a la nueva realidad social que vivimos.
Entre el lío judicial de cada día nos vamos olvidando del drama de los que se quedan sin casa, pero mientras que unos amasan fortunas de procedencia dudosa y con frecuencia ilegal, el parlamento no puede cogérsela con papel de fumar y no legislar a favor de quienes han sido tratados injustamente por la vida y por los bancos, porque como afirmó Ada Colau, ella fue a “hablar de una estafa, no sólo de un problema social”.

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una europa sin futuro

27 01 2013

angela_merkel_with_beerEuropa lleva camino de convertirse en una colonia de Alemania porque, como ya escribí hace mucho tiempo, después de dos intentos fracasados de dominar Europa por las armas, lo están consiguiendo por la vía del ahogo económico y financiero de nuestros países. (http://diegoarmario.wordpress.com/2012/09/23/europa-una-colonia-alemana/ )
Alemania se está financiando gracias a la crisis de los países endeudados, y ninguno reacciona porque nos tienen cogidos por la bolsa de nuestra prima de riesgo.
El primer ministro inglés David Cameron ha dicho que si gana las próximas elecciones someterá a referéndum la permanencia o no del Reino Unido en la Unión Europea, y eso que ellos tienen banco central y moneda propia, pero no encuentra en estos momentos sea ventajoso pertenecer a una instituciones europeas sin capacidad de decisión para casi nada porque todo necesita el visto bueno de Berlín.
Los ingleses, como buenos isleños, nunca se sintieron muy a gusto con los del Continente, y su euroescepticismo puede que tenga alguna explicación razonable.
Cada vez que veo que Rajoy o Monti le piden permiso a Angela Mérkel para tomar alguna decisión y le requieren que ella ayude y ésta les responde con desprecio que aun tienen que hacer mejor sus deberes y no que sean tan pedigüeños, me llevan los demonios porque no se ve futuro con una política impuesta que no permite tener ningún sentido social
Yo creo que Europa ha sido y debe seguir siendo algo más que un espacio para mercaderes. El Mercado Común se creó en el Tratado de Roma como una Comunidad con unos principios políticos y unos objetivos económicos, pero la política de la postguerra estableció fuertes condiciones a los futuros socios para que ninguno sacase los pies del tiesto, pero pasados los años, y con las ampliaciones a nuevos miembros con criterios más laxos, nos han llevado hasta este momento en el que el futuro de la Unión está cuestionado y en riesgo.
No sé cuál es la solución o si ya no existe ninguna, pero no me gusta que hayamos aceptado como inevitable que Europa es el patio trasero del Bundestag





japón no es pais para viejos

23 01 2013

Japanese-finance-minister-Taro-Aso-speaks-at-a-press-conference-in-Tokyo-on-Janaury-15-2013-AFP_File-Yoshikazu-Tsuno-e1358769812842Taro Aso, ministro de finanzas de Japón, país del que fue primer ministro en el año 2008, es un personaje personaje sin alma, y sin más principios que los del control de déficit publico. Para él la política consiste en hacer que salgan las cuentas y para ello hay que conseguir ahorrar aunque sea a costa de la vida de los ancianos de su país.
Este político del partido Liberal democrático, pertenece a la pequeña minoría de católicos romanos existente en Japón y a lo largo de su ya larga carrera política, ha provocado numerosas controversias con sus polémicas declaraciones.
El tal Taro Aso, en el más genuino estilo nazi ha declarado que las personas mayores de su pais deberian darse prisa en morirse porque resulta muy caro para la seguridad social pagar los tratamientos de las personas enfermas que han superado una cierta edad.
Cuando alguien se atreve a decir públicamente una barbaridad como ésta en una sociedad democrática es que algo muy grave está pasando, pero merece la pena hacer una reflexión sobre las razones por las que un responsable político puede afirmar algo así y no avergonzarse de haberlo proclamado.
El mundo ha entrado en una fase deshumanizada en la que los valores que veníamos aceptando desde la revolución francesa se han trastocado, y ya no presiden el espíritu de las leyes los principios de igualdad, fraternidad y libertad de quienes hicieron la toma de la Bastilla. Cuando la economía es la única referencia válida para los gobernantes, es que no merecen serlo.
Es cierto que no es imaginable que un político europeo diga públicamente una barbaridad así, pero no me extrañaría que alguien lo pensase, por eso cuando alguien sobrepasa los límites elementales de la decencia política no puede dejar indiferente a nadie. Comportamientos y declaraciones como las del ministro nipón, son peligrosas si no se les ponen coto.
Vivimos en una etapa histórica de la humanidad que no creo que en el futuro sea recordada como un tiempo digno.





el 13

2 01 2013

1208183336_fLos supersticiosos son unos personajes irracionales que sufren preventivamente la probabilidad de que les suceda alguna desgracia. Tengo cerca de mí a una persona a la que se le encoge el corazón cuando ve un coche fúnebre, no soporta que nadie coja precipitadamente un salero, toca madera cada vez que escucha el relato de algún mal que le ha sucedido a alguien y , como Jack Nicholson en “Mejor imposible”, evita pisar las líneas marcadas en las baldosas del suelo cuando camina por la calle.
Por esa misma razón, esos pobres sufridores, se van a pasar este año que acaba en 13 especialmente preocupados, porque están convencidos de que los próximos 363 días constituyen un período de riesgo permanente para sus intereses.
A esta manía se han sumado los analistas políticos y económicos de este país que, alejados del rigor que se les supone, hacen alguna referencia a la fatalidad de un año que, según afirman, es el primero desde 1987 en el que no se repite ni uno solo de sus dígitos.
Es cierto que solo hay doce meses, los huevos de venden por docenas, los apóstoles fueron doce, hubo doce hombres sin piedad y también doce del patíbulo, pero el trece es un número que va más allá, es decir que los supera a todos.
Yo, a pesar de esta última chorrada que acabo de contar, prefiero agárrame a la racionalidad que a veces es más dura, pero al menos se basa en algo que se ve venir y frente a lo cual se puede reaccionar.
Por eso este año 2013 no tiene por qué ser necesariamente peor que otros, como mucho puede ser igual porque siguen los mismos en los mismos lugares estratégicos, y eso no es superstición, es simplemente mala suerte.





el twitt del rey

25 12 2012

1356334512571El mensaje del Rey es lo que se espera de él y aunque con frecuencia es un texto preñado de tópicos y buenas intenciones, nunca es merecedor de elogios exagerados ni de críticas demoledoras. Por eso, cada año lo que más curiosidad me produce no son las palabras del Jefe del Estado por Navidad sino las reacciones de quienes creen que tienen algo que decir al respecto.
Este año me he fijado en los aguerridos twitteros, algunos de ellos de edad provecta y riñón forrado, que se han dedicado a hacer de analistas profundos de las palabras de Don Juan Carlos y que han mostrado su desencanto porque ellos lo habrían hecho y dicho todo mucho mejor. Como las redes sociales son un patio de vecindad en el que el que más grita es mejor capador, no le otorgo a esas críticas más valor que el del desahogo, a veces anónimo, del autor de la soflama en 145 caracteres.
Sin embargo los que no me han defraudado son los políticos, porque cada uno ha vuelto a interpretar a su conveniencia lo que ha dicho el inquilino del palacio de la Zarzuela. El Psoe cuando el Rey ha pedido que haya consenso, se siente reconfortado porque son ellos los únicos que quieren pactarlo todo, pero el gobierno se resiste. Para los nacionalistas cuando el rey anima a “curar las heridas y evitar las divisiones” lo que quiere decir es que los agresores que producen esas heridas son los españoles de Madrid, y cuando el monarca habla de hacer política con mayúsculas, los del PP entienden que les está poniendo a ellos como ejemplo a imitar porque son los únicos que saben trabajar por el bien de España.
Es cierto que también ha dicho que “la economía no lo es todo” y que hay que trabajar por atender las necesidades sociales de los ciudadanos y hacer políticas que estimulen el crecimiento y la creación de empleo, pero ahí casi nadie se da por aludido.
Cada vez lo tiene más difícil el Rey a la hora de dirigirse a los españoles por Navidad, y posiblemente en diciembre del año que viene nos enviará a todos un twitt diciéndonos: “ Feliz Navidad y…que Dios nos pille confesados”





el fin del mundo no llegó

21 12 2012

el-fin-del-mundo-segun-trinoAunque hoy era la fecha prevista, si usted a estas horas está leyendo este comentario, es que no se ha acabado el mundo.No obstante, no se confie demasiado porque una cosa es que no se cumpla la profecía maya que decía que el día 21 de diciembre del 2012 era la última fecha de nuestra existencia en el planeta tierra, y otra muy distinta es que no sea cierto que estamos haciendo méritos sobrados para que no merezca la pena seguir aquí.
Yo personalmente creo que sí hay razones para continuar en este mundo que ojalá no se acabe nunca, pero debe ser porque soy de natural optimista y peleón, aunque hay mucha gente que vive en la desesperanza y, como Segismundo en “La vida es sueño”, dice aquello de
“Ay mísero de mi y ay infelice
Apurar, cielos, pretendo,
ya que me tratáis así
qué delito cometí
contra vosotros naciendo;
aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido.
Bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor;
pues el delito mayor
del hombre es haber nacido”.
Estos días, al menos en España, los médicos siguen en huelga, los gobernantes catalanes se reafirman en que les importa una higa lo que digan la constitución y las leyes que están obligados a cumplir, los bancos siguen pidiendo dinero y negando el crédito, nuestros gobernantes no cumplen lo que prometen , Hacienda nos sigue friendo a impuestos y en la cola de los desesperados se apelotonan los afectados por las preferentes, los parados, los desahuciados, los familiares de los discapacitados y los inmigrantes que viven en nuestro pais
Mientras tanto hay quienes hacen bandos autorizando a que los cazadores maten a tiros a los perros abandonados . Con este panorama no me extraña que haya quienes lamenten que no se haya cumplido la profecía. Sin embargo creo que al final todo esto se arreglarå, así que será mejor que sigamos aquí.





el solucionador de problemas

18 12 2012

rajoyEn tiempos como los que vivimos no estamos en España para ningún tipo de efemérides ni tampoco para sacar pecho por casi nada, aunque entiendo que el gobierno haya aprovechado que ya ha cumplido un año para intentar explicar o justificar lo que muchos españoles no están dispuestos a entender o a aceptar.
Yo creo que a este gobierno le ha pasado lo que estaba previsto. Los eligieron por mayoría absoluta por dos razones: los ciudadanos querían que se fuesen los socialistas por lo mal que lo habían hecho al tiempo que le otorgaban su confianza a un partido que decía que iba a solucionar los graves problemas en los que nos había metido el anterior presidente del ejecutivo.
El discurso de Rajoy y los suyos cuando estaban en la oposición sonaba muy bien porque hablaba de poner orden en las cuentas, evitar el despilfarro, bajar los impuestos y crear empleo y, aunque decían que iba a resultar complicado, mantenía su promesa de convertirse en el “solucionador de problemas” que necesitábamos los españoles, y a eso se agarraron los votantes.
Lo que los políticos nunca deben olvidar es que los electores, cuando existen graves problemas, son impacientes y buscan a alguien que los resuelva con urgencia, por eso por más que se empeñe el presidente del gobierno en hablar la ”herencia recibida”, las presiones de Europa, y la necesidad de hacer lo que sea para que los intereses de la deuda no nos ahoguen, al personal no le valen explicaciones, porque lo que exige con soluciones.
Todo esto no le ha pillado por sorpresa al gobierno que sabía dónde se metía y conocía las dificultades que se iba a encontrar, pero Rajoy prefirió suavizar su mensaje durante la campaña electoral porque el tacticista de Arriola le convenció de que las malas noticias era mejor que las contara cuando ya hubiese ganado las elecciones.
Con la calle movilizada (que es lo que toca cuando gobierna la derecha) y la sociedad huérfana de alternativa, como indican todas las encuestas, el presidente de gobierno hace lo que puede aunque no lo que prometió, convencido de que tiene fuelle y apoyos parlamentarios suficientes para que , antes de que concluya la legislatura, pueda decir: “os lo dije, esto tenía arreglo”.