los consejos no salen gratis

9 11 2012

El bufete de abogados que representa a los accionistas de Bankia va a presentar una reclamación patrimonial contra el Banco de España por haber permitido que saliera a bolsa un banco en quiebra.

La labor de supervisión del Banco público ha fallado de forma incomprensible y por supuesto irresponsable y no es de recibo que una entidad de ese prestigio haya dado el visto bueno a una operación que implicaba un fraude a quienes acudieron a bolsa a comprar acciones de Bankia.

Mientras tanto están pasando por la audiencia nacional los distintos consejeros de esta entidad imputados por supuestos delitos de estafa, apropiación indebida, administración desleal y falsedad documental. En total van a desfilar por el despacho del juez, Rodrigo Rato y 32 consejeros, y por lo que se viene oyendo hasta ahora de sus declaraciones,  ninguno tenía estudios económicos ni conocimientos financieros. Eso no es argumento que les exima de responsabilidad porque si estaban listos para cobrar entre 200 y 300.000 euros también debían estarlo para velar por el estricto cumplimiento de las normas de buen gobierno.

Ya sabíamos que políticos de todos los partidos y sindicalistas se sentaban en el consejo de las distintas cajas de ahorro para decir que sí a lo que le propusiesen “los de arriba” y por ser la voz de su amo, pero cuando uno cobra por hacer un trabajo no puede escudarse en que no estaba preparado para ese cometido. Es razonable pensar que sí sabían lo que ocurría y qué decisiones se tomaban y que ellos avalaban con sus firmas. Las Cajas de Ahorros controladas por los políticos que se repartían cuotas de representación para colocar a los suyos, han financiado proyectos inviables desde un punto de vista económico,  pero muy rentables desde una perspectiva electoral.

En Bankia demasiados pequeños ahorradores se han quedado sin nada para que al final resulte que nadie tuvo la culpa.