haciendo amigos

1 01 2013

amigo 3Me da la sensación de que este año lo comenzamos bajo la influencia de los agoreros porque no ha habido ni uno solo de los que han hablado de cómo nos va a ir el futuro que haya tenido el detalle de darnos una alegría. El que más y el que menos se ha encargado de decirnos que no saldremos de la crisis, que esto va a seguir siendo complicado y chungo, que continuarán los recortes, y que ellos -los que nos gobiernan o aspiran a hacerlo – no tienen ninguna solución pero sí muchas ganas de seguir decidiendo sobre nuestros impuestos.
Yo que me resisto a creérmelos en casi nada, me niego a darles la razón a priori, porque estoy convencido de que los ciudadanos podemos mejorar nuestra situación sin su ayuda: bastaría con que no nos pongan más dificultades.
El día primero de cada año la gente acostumbra a peoponerse nuevos retos y yo, por no ser menos, he pensado que podría hacer nuevos amigos. Por ejemplo Angela Merkel, a quien casi nadie la quiere, porque es la guardiana del tarro de las esencias de la ortodoxia financiera que nos tiene a todos fastidiados. No me importaría ser su amigo, pero como no hablo alemán no sé si podremos arreglarlo.
Mourinho es otro personaje al que alguna vez he elogiado porque me parecia un buen entrenador de fútbol, hasta que descubrí que su verdadera profesión es la de ser el ombligo del mundo, y que sus dotes para las relaciones humanas las perdió el día que se miró al espejo y creyó ver a un ser inmejorable. Así que no podremos ser amigos porque yo no alcanzo su nivel.
De Javier Bardem nunca he pretendido ser amigo porque me resulta muy coñazo cuando no está en un escenario (debe ser cosa de familia) así que me ahorraré enviarle una carta que a lo mejor ni abre.
Del visionario del Palau no quiero saber nada. Es muy cansino y a ratos insoportablemente coñazo. Tengo muchos amigos y amigas catalanes, así que me basta con ellos.
Conozco a muchos politicos españoles.De algunos de un lado y del otro alguna vez fui amigo, pero en cuanto llegaron al poder supe que se había acabado el tiempo del buen rollo, así que no pretendo recuperar a ninguno de ellos.
Hecho este rápido repaso me desdigo de mi anunciado propósito y seguiré con mis amigos y amigas de siempre, que son los mejores.