la autoridad moral de europa

17 05 2010

 

Las palabras se devalúan y su significado pierde sentido cuando se utilizan por quienes no creen no ellas, y ése es el caso de ministro cubano de asuntos exteriores, Bruno Rodríguez, cuando afirma que su gobierno – el de los hermanos Castro – no le reconoce a la Unión Europea ninguna autoridad moral para hablar de derechos humanos.

No soy muy dado a las metáforas pero eso es tanto como decir que no se le reconoce ninguna autoridad moral a la asociación de defensa del gato montés para que hable de los gatos monteses.

Europa es un club de países democráticos que no sólo respeta los derechos humanos sino que además no admite en su seno a las naciones que los conculcan.

En la carta fundacional de la Unión Europea se estableció esa exigencia y se mantiene.

Por lo tanto Europa tiene la autoridad moral que le falta a Cuba para hablar de esa defensa que en la isla caribeña brilla por su ausencia.

La política común de la Unión Europea frente a Cuba es coherente y la persecución de los disidentes, el encarcelamiento de los oponentes políticos y la presión sobre las damas blancas, no constituyen –por más que lo afirme el vocero de los Castro – un asunto de política doméstica.

Los disidentes y exiliados cubanos, reunidos estos días en Madrid bajo al convocatoria de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales, hablarán de su país y de cómo quieren transitar hacia una democracia plena por vías pacificas.

Este acto, criticado por el canciller cubano, tiene toda la legitimidad de los eventos que se organizan en democracia y ayuda a quienes a veces se sienten solos y casi olvidados.

Es cierto que hay diferencias estratégicas en relación a Cuba por parte del gobierno socialista y desde la oposición del Partido Popular, pero ambas posturas coinciden en condenar – con distintas intensidades y matices – la represión y la falta de libertades de aquel régimen caduco y no deseable

Anuncios